Facturar no es cobrar
Es la distinción que separa un estado de resultados de un flujo de caja, y la que explica por qué una empresa puede cerrar un año excelente y aun así no tener con qué pagar la nómina de enero. El estado de resultados registra la venta cuando se emite la factura. La caja se mueve cuando el cliente paga, que en Colombia suele ser 30, 60 o 90 días después.
Mientras tanto, los costos no esperan. El proveedor cobra a 30 días, la nómina cada quincena, el arriendo el primero de cada mes. Esa diferencia entre el momento del ingreso y el momento del egreso es el capital de trabajo, y alguien tiene que ponerlo: normalmente la propia empresa.