El problema de caja de constructoras
Sale la caja
Compras, nómina o insumos
Corre el plazo
Se opera, se produce, se espera
Entra el cobro
Factura, acta o venta pagada
El ciclo de una obra está diseñado para que el constructor ponga la plata primero. Se compra el material, se paga la cuadrilla y se ejecuta; solo entonces se corta obra, se radica el acta y empieza a correr el plazo de pago, que rara vez baja de 30 días y a menudo llega a 90. En medio queda un hueco que la constructora financia con su propio bolsillo.
A eso se suman las retenciones en garantía, que dejan retenido un porcentaje del valor de cada acta hasta la liquidación del contrato. Es dinero ya ganado que no está disponible. Una constructora puede tener un año excelente en contratación y aun así no poder arrancar la siguiente obra por falta de caja.