Cómo maduró el ecosistema de startups en Colombia
El ecosistema emprendedor colombiano maduró de forma notable en la última década: más startups, más capital, más fondos locales y algunos casos de éxito visibles. Esa madurez amplía las oportunidades de venture, pero no cambia la naturaleza de la clase de activo más arriesgada de todas.
Hace poco más de una década, hablar de invertir en startups colombianas era casi teórico: había pocos emprendimientos tecnológicos, poco capital disponible y casi ningún fondo local especializado. Hoy el panorama es distinto. El ecosistema maduró de forma notable, con más startups, más rondas de inversión, fondos locales y regionales que miran a Colombia, y algunos casos de éxito visibles que sirven de referencia. Esa evolución cambió las oportunidades de venture, pero conviene entenderla sin idealizarla.
La madurez de un ecosistema mejora las condiciones para invertir, pero no altera la naturaleza de la clase de activo. Distinguir una cosa de la otra es lo que separa aprovechar la evolución de dejarse llevar por el entusiasmo.
Qué maduró en el ecosistema
- Más emprendimientos entre los cuales elegir, lo que facilita construir una cartera diversificada de apuestas.
- Más capital y más rondas, incluidos fondos locales y regionales, lo que puede facilitar las salidas.
- Más experiencia acumulada de fundadores e inversionistas, que mejora la calidad promedio de las apuestas.
- Entidades de fomento como iNNpulsa, que dieron soporte institucional al emprendimiento y la innovación.
Un ecosistema más maduro amplía las oportunidades y mejora las condiciones para diversificar, pero la mayoría de las startups seguirá fallando. La madurez cambia el entorno, no la naturaleza del venture.
Lo que no cambió, y no cambiará
Por más que el ecosistema crezca, el venture sigue siendo la clase de activo más arriesgada. La mayoría de las startups no llega lejos, el rendimiento se concentra en unas pocas por la ley de potencia, y las salidas dependen del apetito del mercado, que se enfría en los ciclos adversos. La entidad oficial de fomento, iNNpulsa Colombia, impulsa el emprendimiento, pero ningún ecosistema, por vibrante que sea, convierte al venture en una inversión de bajo riesgo.
Cómo aprovechar la madurez con disciplina
La forma sensata de aprovechar un ecosistema más maduro es con las reglas de siempre: una capa de apuestas acotada, con capital que se puede perder por completo; diversificación amplia entre varias startups, aprovechando que ahora hay más para elegir; horizonte largo; y sin dejar que el entusiasmo por los casos de éxito infle la asignación. La madurez da mejores herramientas, no permiso para relajar la disciplina.
En Basalto, cuando estructuramos exposición a venture en Colombia y la región lo hacemos con esa lógica de cartera y de capa acotada, participando de la madurez del ecosistema sin idealizarla. Somos un vehículo de inversión privada por invitación, y lo presentamos como la punta más arriesgada de un patrimonio, con capital que se debe poder perder y sin ninguna promesa de rentabilidad. La página de inversión en startups lo desarrolla.
Fuentes
- iNNpulsa ColombiaEntidad oficial de fomento al emprendimiento y la innovación en Colombia.
- LAVCA: capital privado en América LatinaFuente sectorial sobre la evolución del capital de riesgo en la región.