Clase de activo

Cómo invertir en infraestructura

Invertir en infraestructura es poner capital en activos físicos de largo plazo (vías, energía, servicios públicos, telecomunicaciones) que generan flujos de caja estables y predecibles durante muchos años. Es una clase de menor volatilidad, horizonte muy largo y baja liquidez.

Riesgo
Medio-bajo
Liquidez
Baja
Horizonte
10-20 años
Retorno
Flujos estables, largo plazo
Calculadora de retorno

Proyecta tu inversión

Ajusta el monto, el aporte, el retorno anual que supongas y el horizonte, y mira cómo se compone tu capital frente a una referencia conservadora.

9%
4%Supuesto para infraestructura14%
12 años

Valor proyectado en 12 años

$ 140.633.239

Aportado

$50M

Ganancia

$91M

Múltiplo

2.81x

InfraestructuraCuenta remunerada (~9%)

Proyección ilustrativa de interés compuesto sobre un supuesto que eliges tú. La línea punteada es una referencia conservadora (Cuenta remunerada (~9%)). No es una promesa: toda inversión implica riesgos y los retornos no están garantizados.

Qué es infraestructura

La infraestructura como clase de activo es la inversión en los activos físicos que sostienen la economía: carreteras, energía, agua, puertos, redes de telecomunicaciones. Lo que la distingue es la naturaleza de sus flujos: contratos de largo plazo, muchas veces regulados o con demanda estable, que producen ingresos predecibles durante décadas.

Por eso se la asocia con menor volatilidad y con protección frente a la inflación (muchos ingresos se ajustan con ella). A cambio, exige mucho capital, horizontes muy largos y es de las clases menos líquidas.

Cómo funciona

Se invierte a través de vehículos o proyectos que financian la construcción o la operación de estos activos. El retorno viene sobre todo del flujo de caja estable que generan (peajes, tarifas, contratos), más que de una valorización rápida. Es una inversión de 'ladrillo y contrato', no de especulación.

El riesgo principal no es tanto el mercado como el regulatorio, el de construcción y el de contraparte. Por eso la estructuración y la selección del proyecto pesan más que el momento de entrada.

Cómo funcionaría con Basalto

En Basalto, la infraestructura aporta al portafolio flujos estables y de largo plazo, con un perfil distinto al de los activos más volátiles. Como en las demás líneas, coinvertimos con un grupo acotado de inversionistas, con due diligence previo y foco en proyectos con respaldo y contratos claros.

Es una clase de horizonte largo: encaja para la parte del capital que buscas poner a trabajar de forma estable durante muchos años.

Comparación

Cómo se compara con las demás clases

Clase de activoRiesgoLiquidezHorizonte
Deuda privadaMedio-bajoBaja1-5 años
Real estateMedioBaja5-10 años
Startups / ventureAltoBaja7-10 años
AccionesMedio-altoAlta5-15 años
ETFsMedioAlta5-15 años
Private equityMedio-altoBaja5-10 años
Infraestructura (esta página)Medio-bajoBaja10-20 años

Toda inversión implica riesgos, incluida la posible pérdida total o parcial del capital. Los retornos no están garantizados ni constituyen un ofrecimiento; los resultados pasados no aseguran resultados futuros.

Preguntas frecuentes

Preguntas sobre infraestructura

Lo que más se pregunta sobre esta clase de activo.

Porque sus ingresos suelen venir de contratos de largo plazo o de servicios de demanda estable (energía, peajes, agua), muchas veces ajustados por inflación. Eso hace sus flujos más predecibles que los de un activo que depende del ciclo o del ánimo del mercado.

Más que el mercado, pesan el riesgo regulatorio (cambios en las reglas o tarifas), el de construcción (que el proyecto se retrase o cueste más) y el de contraparte. Por eso la estructuración y la selección del proyecto son decisivas.

¿Quieres invertir en esta y otras clases de activo?

En Basalto coinviertes en un portafolio diversificado, con gestión profesional y sin la carga operativa. La participación es privada y por invitación.