Crédito privado o CDT: dónde está la diferencia real
El CDT y el crédito privado comparten una lógica: prestar dinero a plazo a cambio de intereses. Pero difieren en quién es el deudor, qué respalda la operación y qué rendimiento esperar. Entender esas diferencias evita comparar solo la tasa y pasar por alto el riesgo que la explica.
Un certificado de depósito a término (CDT) y una inversión en crédito privado se parecen más de lo que muchos creen: en ambos casos entregas capital durante un plazo y recibes intereses. La diferencia no está en la mecánica, sino en tres cosas que cambian todo: a quién le estás prestando, qué respalda la operación, y qué rendimiento esperar a cambio del riesgo asumido.
Compararlos solo por la tasa es el error clásico. La tasa no es el producto, es el precio del riesgo. Entender qué riesgo estás asumiendo en cada caso es lo que permite compararlos de verdad.
A quién le prestas
En un CDT le prestas a un banco, una entidad vigilada por la Superintendencia Financiera y, dentro de ciertos límites, con la protección del seguro de depósitos que administra Fogafín. En el crédito privado le prestas a una empresa, directamente o a través de un vehículo. El deudor es distinto, y por tanto el riesgo de que no pague también lo es.
El CDT cambia rendimiento por respaldo institucional y liquidez conocida. El crédito privado cambia esa liquidez y ese respaldo por un rendimiento esperado mayor. No es que uno sea mejor: son puntos distintos del canje entre riesgo y retorno.
Qué respalda cada uno
El CDT está respaldado por la solidez del banco y por el seguro de depósitos hasta el monto amparado. Una operación de crédito privado bien estructurada está respaldada por una garantía real: maquinaria, un inmueble, facturas por cobrar. Son respaldos de naturaleza distinta. El del CDT es institucional y estandarizado; el del crédito privado es específico de cada operación, y por eso exige revisar caso por caso qué tan bueno es ese respaldo.
Qué rendimiento esperar
- El CDT ofrece un rendimiento conocido de antemano, generalmente más bajo, a cambio de mayor respaldo y previsibilidad.
- El crédito privado ofrece un rendimiento esperado mayor, que compensa el riesgo de crédito y la iliquidez, sin la garantía institucional del depósito.
- La diferencia entre ambos no es rendimiento gratis: es exactamente el precio del riesgo y la iliquidez adicionales que asumes en el crédito privado.
Cómo elegir, o cómo combinarlos
La decisión no tiene por qué ser excluyente. Un CDT encaja bien en la capa de reserva o en la parte del patrimonio que prioriza previsibilidad y respaldo. El crédito privado encaja en la capa que puede aceptar iliquidez a cambio de mayor rendimiento esperado. Muchos inversionistas usan ambos, para distintas partes de su capital y distintos horizontes, en lugar de elegir uno solo.
Cuando un inversionista compara una operación de crédito privado con un CDT, la pregunta útil no es cuál tiene la tasa más alta, sino si el rendimiento adicional del crédito privado compensa el riesgo y la iliquidez que lo acompañan, para esa parte específica de su patrimonio. En Basalto estructuramos operaciones de crédito respaldado precisamente para esa capa que busca rendimiento por encima del efectivo, con el riesgo identificado y sin promesas de rentabilidad garantizada.
Fuentes
- Fogafín: seguro de depósitosExplicación oficial del seguro que ampara los depósitos como los CDT hasta cierto monto.
- Superintendencia Financiera: consumidor financieroOrientación oficial sobre productos de depósito y de inversión y su riesgo.